sábado, 23 de octubre de 2010

bueno para relanzar este blog, mientras juega mi equipo en hattrick,voy a improvisar un texto, lo que me salga,lo que se me ocurra.al final pondre el titulo, a ver que me sale.

los hayedos estaban amarillo-rogizos, otoño esa epoca en la que los arboles, arbustos y demas plantas de la naturaleza empiezan a dejar caer sus hojas para afrontar el nuevo y duro invierno que amenaza en cuanto llega el sorprendente octubre. entre dos hayas, sentado a la sombra de un sol calido estaba sentado Irotz, junto a su perro Arlas observaban el paisaje otoñal de zaraitzu. habian salido a buscar setas y hongos, y esa noche cenarian cerca del fuego todo lo que tenian en el gran cesto de mimbre. No habia visto a nadie en toda la tarde, y eso le gustaba, le gustaba la soledad de su pueblo, uskartze, le gustaba despertarse sin nigun ruido, de pasar entre semana, sin ver a mucha gente, perdiendose en cualquier momento por el monte, su unica y necesaria compañia se la brindaba su fiel Arlas. sentado alli le hablo a Arlas:
-que te parece la vista?-arlas le miro-te gusta eh?pues mira te voy a dar una galleta y me voy a beber la birrica que me he traido. te parece?
Arlas ladro, se le acerco y en un momento se comio la galleta que se le ofrecia, despues paso una pequeña mariposa y la siguio hasta dar con ella.
Irotz, se bebio la refrescante heineken, y con la tranquilidad de un joven salacenco se levanto y decidio bajar bosque a traves. penso que le daria tiempo, el sol estaba todavia altoy hacia buena temperatura.
asi pues siguio un tramo de la pista que bajaba a la villa y en un momento dado se metio por un claro. alli tras sortear unos arbustos, empezaba una dura bajada, arlas se adelanto y cuando irotz llego al final de la cuesta, ya estaba sentado. siguieron sortenado hayas, pinos, boges y todo tipo de platas. cuando les quedaba poco para llegar arlas ladro, y desaparecio a toda prisa por por la zona mas cerrada.irotz le grito, pero este no hizo caso. irotz le siguio, le siguio hasta dar con el. llego a un claro, rodeado de hayas y de dos robles y un castaño. cogio a arlas le echo la bronca y se encamino de vuelta al pueblo. claro que ya que estaba alli podia coger castañas. asi que nada, con el cesto lleno de hongos se puso a coger castañas. agachado, fue cogiendo una tras otra hasta casi llenar la bolsa. al levanta la vista, el sol bajo, justo encima del monte errotagorria, le cego y no le dejo ver lo que habia delante suya. encima de un haya caido el invierno anterior habia un mujer bellisima con un fino camison de lino peinandose su larga cavallera rubia. irotz asombrado no sabia que hacer.


ale mañana mas!

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